27 de diciembre de 2016

Intermedio

Soy un revolucionario sin ideales,
un patriota sin bandera,
un viejo a el que su familia no se aferra.

Cuando la muerte camina viva,
no siente la luz el que camina,
la oscuridad es la que guía.

Desde el camino fácil he observado,
que el hastío no ilumina al sosegado.

La locura duerme tranquila,
hasta que despierte el que no la domina.

Porque enjaulado y sin tinta no puede vivir un renegado,
no sé el cómo, dónde, ni cuándo este mundo ha cambiado
¿O soy de niño el vivió felizmente engañado?

¿Y qué precio es el que pagamos?
Si el tiempo nos arrebatará
lo que nuestro nacimiento nos ha dado.

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