Desde mi más sincera mentira,
te corono como la vida.
Desde mi mas sincera verdad,
te corono como la crueldad.
Angosto y sangriento es,
el viaje que debo recorrer
en un mundo marginal,
de los que están a primera
línea de batalla y a última de senado
mas así aguantan, sin pecado.
Enfermo de tristeza, por culpa de ellos
y su perseverante vileza.
Y al secar las lágrimas vuelve
la mentira constante al infante.
Y aquí seguirán, sin preocuparse del qué dirán.