Nada, nada existe, nada es de nadie.
Todo, todo fluye y todo se destruye
cuando creemos que lo que es,
es nuestro y no se mulle.
Cuando pensamos que lo tenemos todo,
todo controlado y no desbocado.
En ese instante, cuando la nada
y el todo se juntan y todo desaparece.
Todo muere y nace
cuando él lo sabe.
Cuando no se puede reparar
lo que se hizo sin pensar.
Cuando es posible separar
épocas y pasados
para hacer solo a uno
el presente y no el final.
Para completar lo que se es,
para desmembrar todo lo que soy.