el castillo de cristal en el que me resguardo,
el único lugar en el que los sentimientos desacobardo,
protegidos por la derrota, la victoria tendré,
viviendo con el alma rota, el destino no buscaré.
La vida, como humo entre mis manos se irá,
la linea, pronto algún día se acabará,
la suerte, la que jamás en mi vida me acompañará,
la muerte, como una bala invisible a por mi vendrá.
La llama algún día se apagará, no tendrá con que arder,
no arderá, será su perdición, solo estar perdido es el nacer,
de vuelta al útero saldrá, en las calles morirá,
en este día el destino está en tus venas, corre ya.
Por el destino hay que sufrir, por el has de morir,
a la vida vencerás, pero en el final morirás,
es el fin de la vena y no lo puedes evitar,
te controla, te hace, te mata, ahora.
Vida, vida, buenas noches.
Vida, vida, buenas noches.